2 de abril, 2026 · 5 min de lectura

Reconstitución con agua bacteriostática: paso a paso

Reconstituir un péptido de investigación es un proceso simple, pero requiere cuidado para mantener la esterilidad y la potencia del material. A continuación te explicamos cómo hacerlo correctamente en el laboratorio.

Qué necesitas

Paso 1: Higiene

Lávate las manos con jabón. Limpia la superficie de trabajo. Limpia el tapón de goma de ambos viales (péptido y agua bacteriostática) con una toallita de alcohol y déjalos secar al aire 15-20 segundos.

Paso 2: Calcula el volumen

Esta es la parte más importante. La cantidad de agua bacteriostática que añades determina la concentración final y, con ella, el volumen que corresponde a cada alícuota. La regla general:

Concentración (mg/ml) = mg de péptido ÷ ml de agua añadida

Por ejemplo, si el vial contiene 10 mg de péptido y añades 2 ml de agua bacteriostática, la concentración será 5 mg/ml. Así, una alícuota de 250 mcg corresponde a 0.05 ml (5 unidades en una jeringa graduada de insulina).

Paso 3: Extracción del agua

Con la jeringa estéril, extrae la cantidad calculada de agua bacteriostática del vial.

Paso 4: Inyección al vial del péptido

Inserta la aguja en el vial del péptido pero sin apuntar directamente al polvo. Inclina el vial e inyecta el agua lentamente por la pared interior. Esto evita que el chorro impacte y dañe la estructura del péptido.

Paso 5: Mezcla suave

Una vez añadida toda el agua, gira suavemente el vial entre tus manos. Nunca lo agites. La agitación brusca puede degradar las cadenas de aminoácidos.

El polvo se disolverá en pocos segundos. La solución debe quedar transparente (con excepción del GHK-Cu, que es naturalmente azul).

Paso 6: Almacenamiento

Etiqueta el vial con la fecha de reconstitución. Refrigera entre 2°C y 8°C. Úsalo dentro de los 28 días siguientes.

Tip de laboratorio: Antes de manipular alícuotas, deja que la solución alcance la temperatura ambiente de forma natural. Nunca calientes el vial para acelerar el proceso: el calor puede degradar el péptido.

Errores a evitar

Conclusión

La reconstitución es un proceso de pocos minutos que, si se hace correctamente, preserva la potencia y la integridad del péptido durante todo su manejo en el laboratorio. Tómate el tiempo para hacerlo bien la primera vez y se convertirá en una rutina sencilla.

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